08/08/17 :: JULIO FOCHESATTO DESENMASCARÓ A CECCO
"En sus costas, el grado de contaminación debido a efluentes cloacales es de 20 mil veces más que lo normal”, dijo el delegado de CTM

La contaminación del río Uruguay y el lago de Salto Grande es indiscutible. El hecho es lamentable, por cierto, hay motivos para que esta problemática se ponga en evidencia, pero también es posible cambiar esta realidad. Así lo indicaron Julio Fochesatto, miembro de la Delegación Argentina en la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande (CTM), y Gabriel Guiano, presidente del Colegio de Profesionales de la Agronomía de Entre Ríos.
Fochesatto informó que la CTM tiene un área ambiental muy profesionalizada, la que realizó un diagnóstico de la situación. “Entendemos que esto es un avance para comenzar a estudiar y realizar actividades que corrijan las cosas” indicó, agregando que “tenemos un lago, al que recientemente hemos recorrido de punta a punta, y lamento tener que admitir que nos encontramos con imágenes muy impactantes” en lo que a contaminación se refiere.
“En Monte Caseros (Corrientes), el río entró a la ciudad en la última inundación. La ciudad tiene dos basurales a cielo abierto, y los dos fueron alcanzados por las aguas, por lo que todo el elemento de estos basurales terminaron en el lago”, precisó.
Por otra parte, mencionó que las lagunas cloacales de todas las ciudades desembocan directa o indirectamente en el lago, lo que produce inmensos perjuicios contaminantes.
“Estos dos conceptos, residuos cloacales y residuos urbanos, imaginan un escenario futuro en el que el lago será un basural” enfatizó el funcionario, apuntando en este marco de situación que “hoy Federación no se puede bañar en sus costas, ya que el grado de contaminación debido a efluentes cloacales es de 20 mil veces más que lo normal”.
Más allá de los residuos domiciliarios y cloacales, Fochesatto dijo que otro tema preocupante son los residuos de agroquímicos y fertilizantes.
 
Guiano es optimista
Por su parte, el ingeniero Guinao, quien se incorporó a la tarea que la CTM realiza, consideró que es posible variar la situación. Guiano es un profesional que conoce la problemática y precisó que hay manera de encarar tareas que cambien para mejor la realidad actual. “Claramente, los ríos se han convertido en sumideros. Es decir que los mismos son el lugar donde van a parar los todos los residuos, tanto de la ciudad como los que surgen a partir de los procesos productivos”, indicó el profesional.
“En el caso del río Uruguay -porque hay que hablar de todo el río no solo de Salto Grande, ya que el embalse ocupa solamente un espacio en este río- , aguas arriba del lago hay una gran cantidad de ciudades en la costa del río, las que tienen el mismo mecanismo de verter al río los residuos. Pero a su vez hay una gran superficie en lo que denominamos la cuenca de aporte al río, que y posteriormente termina en el lago, a consecuencia de una serie de cultivos. En esto intervienen Brasil, Uruguay y Argentina. Todos esos cultivos generan algún disturbio la Naturaleza”, precisó.
“Desde el Colegio de Profesionales de la Agronomía de Entre Ríos estamos insistiendo muchísimo ante la Provincia con lo que es la ley de conservación de suelos, porque hay que entender que los residuos de agroquímicos y fertilizantes no llegan solos al río o al lago, sino que llegan con partículas de suelo, lo que produce un problema doble, ya que también es un problema para una represa esto que se llama colmatación. Esto cambia la profundidad y la presión del embalse, lo que es un problema importante”, manifestó Guiano explicó además que “al cambiar el uso del suelo en la cuenca de aporte del lago de Salto Grande, cambia todo el sistema de aporte de aguas y en el agua el aporte de partículas sólidas está presente”.
 
Ley de suelos
Guiano manifestó que “Entre Ríos tiene una ley de suelos muy interesante, en la cual se propone una desgravación impositiva en función de que el productor incorpore determinadas técnicas de conservación del suelo”, destacando entre esas técnicas la “rotación de cultivos, lo que genera cobertura vegetal sobre el suelo, e incorporación de terrazas, eso significa sistematización de suelos”. Basándose en estos puntos y tareas técnicas a la par, “se impide el arrastre de partículas del suelo”.
“Esa ley de suelos de la provincia de Entre Ríos, que tuvo durante muchos años una muy buena aceptación en el sector productivo, fue modificada. Bajo gestión de (Marcelo) Casaretto se redujeron los beneficios para quien incorporaba prácticas de control de erosión de suelos. Con el aumento de impuesto inmobiliario por un lado y la disminución de beneficios en esos impuestos para el que aplica técnicas, lo que se obtuvo como resultado fue que bajara el número de productores que aplican técnicas de conservación de suelos”, lamentó el especialista.
“Esta situación la estamos informando reiteradamente al Ministerio de Producción de la provincia de Entre Ríos, y también hemos hablado con varios legisladores, o sea que todos están al tanto de esta cuestión. Todos dicen que comprenden la problemática y también dicen trabajar para esta problemática”, manifestó. Es claro por que lo que se ve en el río y el lago que, más allá de lo que digan los legisladores y los funcionarios de gobierno, la tarea no se realiza o se realiza de manera deficiente, porque la contaminación está.
“Hay que entender que el río y el lago no funcionan solos, más allá que muchos casos no haya aportes directos al río o al lago sino a arroyos que finalmente desembocan en el río y en el lago. Este es un sistema donde hay cuenca primaria y cuenca subsidiaria, por lo que muchas veces los efluentes no son de producciones que están al borde del río, sino que pueden estar lejos pero llegan al río o al lago por la cuenca subsidiaria”, explicó Guiano.
Indicó en este marco que Entre Ríos tiene dos grandes ríos, Paraná y Uruguay, y un gran río que corta la provincia, que es el Gualeguay. “Así quedan divididas las cuencas. Por lo que el área de aportes hacia el río Uruguay y el lago de Salto Grande es inmenso”, acotó.
 
Soluciones
“Todos los cursos de agua en la provincia tienen algún grade de contaminación, pero de todas maneras hay que precisar que hay soluciones, y son bastante más sencillas de lo que parece”, dijo sin ocultar su optimismo. “El sistema es complejo, lo que no quiere decir que sea complicado. Creo que todas las partes deben conocerse y deben entenderse atendiendo mutuamente las necesidades. De esta manera se logrará el equilibrio y se podrá encontrar la solución adecuada”, dijo Guiano.
Tras destacar que es la primera vez que el Colegio de Profesionales de la Agronomía trabaja junto a la CTM para buscar alternativas de solución o mitigación del problema, recordó que “hay una presión muy grande de la población, hay una gran presión social ligada a las cuestiones ambientales y en buena hora”, reiterando que las soluciones son “más simples de lo que parecen; hay diagnóstico certero y lo que hay que agregar son políticas ambientales que surjan de acuerdo a ese diagnóstico”.
Guiano manifestó que primero hay que atacar la contaminación del lago; o sea, el tratamiento de efluentes cloacales y basurales a cielo abierto. “Esto no es caro como parece, pero además ¿qué es caro cuando del ambiente se trata?. Este tema no va a discusión. Además hay que mejorar el uso del suelo en las áreas productivas y para esto tenemos claro lo que hay que hacer porque en su momento lo hicimos y con buenos resultados. Por tanto, reformemos desde el Legislativo lo que hay que reformar. También estamos en buen camino con la ley de plaguicidas. El Comité de Aguas de la provincia está funcionando muy bien. También estamos trabajando mucho en el área del Delta. O sea, estamos avanzando, pero avanzamos porque la presión de la sociedad así lo impone y se entiende que el ambiente es patrimonio de todos”, dijo Guiano con firmeza.
“El cuidado del ambiente es una responsabilidad de todos, y es vergonzoso ver cómo los ciudadanos no se ocupan de sus residuos. En Chajarí hay un número de personas que se ocupan de limpiar la vía pública, y esto es así porque hay otro grupo de personas que se ocupan de ensuciarla. Entonces, más allá de los reclamos, hay que preguntarse si cada uno se ocupa de los residuos que genera y esto no se soluciona con una ley, sino con responsabilidad y compromiso de cada uno”, dijo finalmente. Chajarialdia