14/01/20 :: El publico fue multitudinario, la feria fue una alternativa propia
EN LA PRIMERA FIESTA DEL LAGO, LA NUEVA GESTIÓN SUPERÓ A TODO LO ANTERIOR

En apenas un mes de gestión, la intendencia que inició Ricardo Bravo el 10 de diciembre ya desmitificó a quienes se enrostraban como imprescindibles, la Fiesta Nacional del Lago que finalizó este domingo mejoró por lejos todas las marcas y deja abierta la puerta para ir por más.
Los números fueron muy superiores a todo lo anterior, pese a que se sumó superficie de tribunas, se ganó espacios para brindar comodidad, nada alcanzó. La noche de cierre con la actuación de Abel Pintos obligó al cierre del ingreso de personas ya que no entraba una más. A tal punto fue esto, que quedaron afuera varios que tenían su entrada comprada, e incluso gente que había viajado cientos de kilómetros para ver al su cantante favorito, el anfiteatro no tenía más capacidad.
Muy lejos quedaron aquellos años anteriores de tribunas vacías, el anticipó de lo que sería esta fiesta fueron las reiteradas declaraciones de Ezequiel Marozzini, quien una y otra vez repetía "el anfiteatro quedará chico", el principal responsable de la organización tenía razón.
La noche inaugural lo desnudó todo, el anfiteatro desbordó, en las afueras había una multitud queriendo ver a Rodrigo Tapari y para entender lo que se vivia, a esa misma hora la feria gastronómica comercial estaba colmada de gente.
Redondito salió todo, con cosas para mejorar y corregir, y estos llenos totales plantean interrogantes a la hora de encarar las próximas fiestas, como si se trabaja con capacidad definida, se venden equis cantidad de entradas y punto final, o se va por una modificación que permita el ingreso de un número mayor de espectadores.
La feria gastronómica-comercial fue un golazo, por si solo fue un entretenimiento, y esto se vivió todas las noches ya que aún el domingo con Abel Pintos cantando la feria estaba colmada en ese mismo momento.
Se vienen meses de análisis para potenciar lo vivió este domingo, los mitos se desplomaron, una fiesta con MAYÚSCULA comenzó a vivirse.