01/05/21 ::
Turismo en terapia: ¿está preparada la industria para sobrevivir a la segunda ola?

Los rebrotes ponen en vilo a los principales actores del sector. Cierre de fronteras. No llegan turistas del extranjero. El gobierno desalienta los viajes al exterior. La hotelería y la gastronómica otra vez afectadas por las nuevas restricciones. ¿Cómo mantener el negocio?.
El 2020 fue sin dudas el peor año para la industria de los viajes y el turismo. Pasó de un otoño–invierno 2020 con una facturación cero a un final de primavera con cierto movimiento, para llegar a un verano que, dependiendo de la región y tipo de producto, tuvo resultados más o menos alentadores.

Pero cuando la situación parecía, muy despacio, encaminarse hacia la “nueva normalidad”, el panorama vuelve a complicarse. ¿Cuál es presente del sector y qué esperan sus principales actores para lo que resta del año?.


¿Se ve una luz al final del túnel?
“La situación del turismo mundial no necesita de estadísticas ni videntes para hacer análisis sobre el futuro. Hasta que la gente no esté vacunada no va a viajar. Una vez que la gente este vacunada y la situación ‘controlada’ habrá un boom de viajes en todo el mundo. Los argentinos tienen una necesidad imperiosa de salir del encierro físico y psicológico, viva en el campo o en un departamento de 1 ambiente”, dispara Osvaldo Sorbara, un experimentado asesor de viajes con más de 40 años de trayectoria en la industria.


Sorbara se pregunta “¿Cuándo será ese momento?” y se responde a sí mismo: “nadie lo sabe. Todos los que se animaron a poner fechas fracasaron porque es incierto, de ahí la gran incertidumbre que se vive en el mercado. Ahora la situación no es la misma que la del año pasado. Comenzaron aparecer vacunas y tratamientos y aunque tengamos varias olas por delante, al fin se ve una luz al final del túnel”.
“Hay hoteles en Cuba preparados para comenzar a operar en cualquier momento. Cancún y Punta Cana están abiertos hace meses y los vuelos y hoteles funcionan con absoluta normalidad. Europa, que fue muy golpeada por la pandemia, está en espera, su apertura parece ser más lenta. Los Estados Unidos, sede de Disney, Nueva York y puerta al Caribe y cruceros, anuncia una apertura para junio de los teatros con sus famosos musicales”, cuenta Sorbara, quien agrega que “hay mucha cautela en las compañías aéreas, hay reducción de vuelos, aeropuertos cerrados, no a todos los destinos se consiguen tickets con anticipación. Los operadores y los viajeros en general están agotados de cambios de fechas, lo cual es y fue una pesadilla para todos. Hay pasajeros que llevan cambiado hasta 5 veces sus reservas, la incertidumbre continua”.
Diego Barón, CMO & Digital de Universal Assistance Barón, resalta que la vuelta a los viajes internacionales está directamente relacionada con el plan de vacunación: “posiblemente a partir del segundo semestre de este año veamos un inicio de recupero de la industria”, afirma.
Hoteles, en la dulce espera
Las nuevas restricciones y la segunda ola de la pandemia resultan fulminantes para la industria hotelera, que tuvo una merma pronunciada durante el 2020. “Las reservas en todo el país han caído, además de la situación puntual del AMBA que con fronteras cerradas, sin el mercado receptivo y sin turismo de negocios tienen por delante un panorama de incertidumbre y pronósticos complejos. Las nuevas restricciones han impactado en la ocupación que ya era de por si baja con un 8%, y que cayó luego de los anuncios a un 4% promedio. Todo el contexto hace cada vez más difícil sostener la apertura de los pocos establecimientos que habían apostado por abrir sus puertas. El estrangulamiento financiero es cada vez peor para los hoteles con una estructura mayor”, explica Roberto Amengual, presidente de la Asociación de Hoteles de Turismo (AHT).



 


En la misma línea, Marcelo Barsuglia, secretario de FEHGRA, considera que “el sector atraviesa una situación absolutamente crítica, y con estas nuevas restricciones habrá más pérdidas de fuentes de trabajo y cerrarán más establecimientos. Según nuestros registros, durante el período de Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO), el 90% de la hotelería y la gastronomía debió endeudarse para mantener abiertas las puertas. Desde enero pasado, el sector no recibe el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), que fue indispensable para que no se disparen aún más los despidos y los cierres de los establecimientos. Los REPRO alcanzan a menos empleados y con una suma significativamente menor. Por eso decimos que nuestra situación es desesperante, y que necesitamos el apoyo del Gobierno”.
Para Ignacio De Nicola, Gerente del Club Vacacional Bahía Manzano Resorts Club, el escenario es más alentador. “Tuvimos una muy buena temporada de verano, el argentino estaba ansioso por viajar y eligió destinos que permitieron disfrutar de la naturaleza, en lugares amplios, sin aglomeraciones de gente. Hoy en la región, en general los hoteles y propuestas turísticas funcionan con cierta normalidad, bajo estrictos protocolos. De cara al invierno, avizoramos una muy buena temporada para toda la zona -el nivel de consultas es muy importante a esta altura del año- con los centros de esquí ya preparándose y trabajando para funcionar con los cupos permitidos, y ojalá la nieve acompañe”.
Los restaurantes, a medias
La situación de los gastronómicos tampoco es la ideal. Toto Lafiandra, manager y socio de Enero Costanera, cuenta que "la mayor problemática de las restricciones son los turnos que nos sacan. Claramente en nuestro caso el turno de la noche es el que más funciona. Estamos hablando de un turno que representa el doble o casi triple de consumo en comparación con el diurno. Además, la noche involucra el consumo de bebidas, de vinos, cocktails... con lo cual el ticket promedio baja muchísimo, la gente no gasta al mediodía lo que gastaría a la noche y esto afecta de sobremanera la rentabilidad del negocio. Podría afirmar que la gastronomía gana con la bebida. Es decir, estamos muy complicados sin el turno noche. Además afecta muchísimo el tema de la zona: nuestro negocio por más de contar con parking no es una zona urbana de take away y tampoco funciona el delivery. Por otro lado, los horarios de la tarde para la merienda y demás no nos sirven, por eso decidimos abrir solo los mediodías".



"La gente no gasta al mediodía lo que gastaría a la noche y esto afecta de sobremanera la rentabilidad del negocio", asegura Toto Lafiandra, manager y socio de Enero Costanera.

Mariano Fuchila

Balance positivo del turismo nacional
 
Barón explica que la coyuntura los obligó -como a la mayoría de los players de la categoría- a adaptarse y crear productos con cobertura de viajeros para el mercado doméstico. “Sin dudas podemos realizar un balance positivo en lo que respecta al turismo nacional, un aporte considerable en un contexto como el que vivimos”, analiza.
Por su parte, José María García Casabal, CEO de Volalá coincide en que “que el turismo local fue una bocanada de aire fresco para la industria, pero ese sector como tal, es muy pequeño y no representa a la mayor parte del mercado, en términos de generación de puestos de trabajo ni movimiento económico”. Casabal, además, habla de dos tendencias claras que se consolidaron durante la pandemia: “se aceleró mucho la búsqueda de viajes de cercanía y la compra online se está consolidando a mayor velocidad. Lo primero ocurre por las restricciones de viajes, y lo segundo por la masificación del ecommerce en todas sus formas”.
Dana Gips, de Rent2888, firma dedicada al alquiler temporario de departamentos en CABA, es terminante: “los viajes locales nos salvaron”. Y agrega que “gracias a ellos se generó un importante movimiento durante los fines de semana largos y feriados, y en fechas como Navidad y Año Nuevo primero, Carnaval luego y Semana Santa al final generan un impulso muy importante, que se torna fundamental cuando el turismo internacional es nulo”.