17/06/22 ::
WALDO GARCIA REFLEXIONA SOBRE EL ESPACIO ACADÉMICO ATRAVESADO POR PROBLEMAS SOCIALES






En este artículo el ingeniero y profesor en nivel medio y superior de la ciudad de Federación, Waldo García, nos propone refexionar acerca de la complejidad que se abarca en el ámbito educativo.




Ya que la escuela es una esfera social que reúne y nuclea a varios sectores, estratos, sujetos activos y a cosmovisiones diferentes que asisten a un mismo lugar desde otro escenario, en el que se dan situaciones o convivencias violentas y de abusos físicos y sexuales.


Por ello, el espacio académico necesita de una suma de perspectivas que van desde el psicoanálisis (lectura Lacan - Hegel), la psicopedagogía, la psicología, el derecho, la política, la docencia, la sociología, el periodismo crítico y la filosofía. Para sintetizar en un modo de construir la realidad planteada de una manera sólida.


SALUD EMOCIONAL EN LAS ESCUELAS


Por Waldo García, ingeniero y docente.


Desde el rol profesional que transitamos como docentes en las instituciones escolares o
simples ciudadanos observamos cotidianamente el incremento de conflictos entre estudiantes
o sus entornos, que trascienden en numerosas ocasiones en actos de violencia. Hechos
cotidianos que se suscitan lamentablemente en distintos ámbitos de la sociedad, en donde la
escuela, la institución con mayor territorialidad, no es la excepción.


A las múltiples dimensiones que afectan el aprendizaje debemos incorporar nuevas
variables como el bienestar emocional. Que según la Organización Mundial de la Salud (OMS),
es un “estado de ánimo en el cual la persona se da cuenta de sus propias aptitudes, puede
afrontar las presiones normales de la vida, puede trabajar productiva y fructíferamente, y es
capaz de hacer contribuciones a la comunidad”.
Las tensiones y climas conflictivos en una escuela además de afectar ambientes saludables y el bienestar emocional colectivo impactan en el desarrollo de características y competencias personales útiles para afrontar aspectos desafiantes de la cotidianidad.


Cuestiones que desvirtúan la Misión de la escuela.
En la práctica no hay planificación o metodología de enseñanza que contemplen las emociones en el aprendizaje, tampoco resulta factible “el acto de enseñar” en un ambiente poco saludable e inclusive hostil.


Abordar el contexto escolar actual y brindar una educación de calidad es el desafío. Para
ello, como todo lo relacionado con la educación, debe tenerse en cuenta una multiplicidad de causales que van más allá de lo cultural. Las acciones esporádicas y aisladas de acuerdos institucionales poco resultan. Sino desarrollar una mirada integral que traspase los muros de las escuelas.


La formación de formadores en los profesorados y profesionalización de los docentes en ejercicio podría brindar algunas de las herramientas. Pero la decisión y aplicación de Políticas de Estado en cuanto al enfoque de corte salutogeno-educativo como parte de una formación integral sería necesario.


El propósito tendría que estar sentado en la enseñanza formal a través del currículo con la forma de un Programa de Educación Emocional, que promueva en las instituciones educativas de diferentes niveles, el manejo de las emociones para estudiantes, incorporando su entorno a los educadores y las relaciones interpersonales e institucionales.


Programas de este tipo ya están siendo implementados en otras provincias argentinas con resultados promisorios, incluso hay proyectos a nivel nacional que esperan ser tratados. Estos
serían complementarios y necesarios a leyes de lossistemas educativos nacionales y provinciales
en donde se menciona la integralidad como principio normativo.


El sistema educativo debe desarrollar la habilidad de adaptarse a la dinámica de circunstancias que propone la sociedad actual.


Acordando con el gran educador argentino que acuño la frase que resumía su pensamiento: “todos los problemas son problemas de educación”, debemos desde el rol que nos toca desempeñar, dejar de ser simples observadores o cronistas de situaciones y ponernos en acción para comenzar a resolverlas.


Exigiendo también como ciudadanos más y mejor
inversión en educación y sobretodo que no sea anacrónica, adaptada a los tiempos que corren
para las actuales y futuras generaciones.